
En esta nueva entrega de Energía ENTRA, la sección del blog de ENTRA donde damos voz a nuestros socios, hablamos con Anna Casas, Flexibility Lead en Octopus Energy.
Octopus Energy Group, fundada en 2016 en el Reino Unido, es una compañía global que nace con el propósito de impulsar la transición energética hacia un modelo sostenible y justo para las personas. En la actualidad opera en 18 países, entre ellos España (2021).
Octopus Energy invierte, construye y gestiona de manera flexible sistemas de energía renovable, operando una cartera de proyectos de 6 mil millones de libras, una de las más grandes de Europa. El área de energía doméstica de Octopus ya proporciona energía verde a un precio justo a más de 7,5 millones de clientes en cuatro continentes, y Octopus Electric Vehicles contribuye a que la movilidad sostenible sea más barata y accesible.
¿Cuál es la actividad principal de vuestra empresa y cómo encaja dentro del ecosistema energético actual?
Octopus Energy Group es una compañía energética global de base tecnológica fundada en 2016 con la misión de acelerar la transición hacia un sistema energético 100% verde, más justo y centrado en las personas. Entendemos la energía no solo como un suministro, sino como un servicio que debe ser transparente, accesible y adaptado a las necesidades reales de hogares y empresas. Hoy suministramos energía a más de 11 millones de clientes en todo el mundo. En España, somos una de las comercializadoras independientes que más ha crecido en los últimos años, superando el medio millón de clientes. Este crecimiento se apoya en una propuesta que combina energía verde a precios justos, tecnología propia y soluciones que ayudan a acercar la energía a las personas.
Nuestra actividad se articula en torno a tres grandes ejes. Por un lado, impulsamos la adopción de tecnologías bajas en carbono (Low Carbon Tech), como paneles solares, baterías, aerotermia o cargadores para vehículo eléctrico, integrándose con soluciones digitales que permiten una gestión más inteligente del consumo energético. Por otro, a través de Octopus Energy Generation, invertimos, construimos y gestionamos de manera flexible sistemas de energía renovable, operando una cartera de proyectos de 8.500 millones de euros, una de las más grandes de Europa, lo que nos permite acelerar el despliegue de nueva capacidad renovable a gran escala.
Finalmente, nuestra clara apuesta es la flexibilidad de la demanda. Operamos la flexibilidad a gran escala. En el Reino Unido, por ejemplo, gestionamos la Planta de Energía Virtual (VPP) más grande de Europa, con más de 2GW de flexibilidad. En España, ya estamos gestionando de forma inteligente más de 5.000 recursos flexibles. En definitiva, dentro del ecosistema energético actual, Octopus se posiciona como un actor central que, con un fuerte foco en las personas, impulsa la transición hacia un sistema eléctrico descarbonizado, electrificado y descentralizado, donde la tecnología es la llave para poner al consumidor en el centro.
¿Qué os motivó a uniros a ENTRA y qué papel esperáis desempeñar dentro de la coalición?
Nos unimos a ENTRA Agregación y Flexibilidad porque estamos convencidos de que la flexibilidad de la demanda es uno de los pilares imprescindibles de la transición energética. A medida que el sistema eléctrico incorpora más generación renovable, necesitamos herramientas que permitan equilibrar oferta y demanda de forma inteligente. La flexibilidad no solo facilita esa integración, sino que además puede generar importantes beneficios económicos para el sistema y para los consumidores, al reducir costes, evitar inversiones innecesarias en infraestructuras y optimizar el uso de la energía limpia disponible.
Creemos que España tiene una gran oportunidad para desarrollar un modelo de agregación moderno y competitivo que permita desbloquear ese potencial. Para ello, es fundamental contar con un marco regulatorio claro y alineado con la normativa europea, que permita a la demanda flexible y al almacenamiento distribuido participar plenamente en los mercados eléctricos.
Desde Octopus Energy queremos aportar a ENTRA nuestra experiencia operando flexibilidad a gran escala en otros países. Esa experiencia práctica nos permite contribuir con una visión técnica y realista sobre cómo diseñar un modelo que funcione y que ponga al consumidor en el centro. Nuestro papel dentro de la coalición es ser un actor constructivo y propositivo, que ayude a acelerar el desarrollo regulatorio necesario para que la flexibilidad deje de ser una promesa y se convierta en una herramienta clave para transformar el sistema eléctrico y orientarlo hacia el consumidor activo.
Desde vuestra perspectiva, ¿por qué es clave la flexibilidad para el sistema eléctrico del futuro y qué barreras veis actualmente para el despliegue efectivo de los servicios de flexibilidad en España?
Con más generación distribuida, La flexibilidad de la demanda es una pieza estructural del sistema eléctrico del futuro porque permite que un sistema con alta penetración renovable funcione de forma eficiente, segura y asequible. En un contexto como el español, con una elevada capacidad solar y eólica y una interconexión limitada con Europa, es fundamental contar con mecanismos que equilibren generación y demanda en tiempo real. La flexibilidad permite adaptar el consumo a los momentos de mayor producción renovable, maximizando el uso de energía limpia y reduciendo la necesidad de recurrir a tecnologías más caras o intensivas en carbono.
Además de facilitar la integración renovable, la flexibilidad aporta estabilidad y resiliencia al sistema, ayudando a cubrir restricciones técnicas que hoy siguen gestionándose en gran medida con generación fósil. Desde el punto de vista económico, el potencial es significativo: estudios como el de DNV estiman que la demanda flexible podría generar ahorros superiores a 2.500 millones de euros anuales en España en 2030, al reducir costes sistémicos y optimizar el uso de los recursos disponibles. Pero quizá uno de los cambios más relevantes es que transforma el papel del consumidor. Gracias a tecnologías como baterías, vehículos eléctricos o bombas de calor conectadas de forma inteligente, hogares y empresas pueden convertirse en actores activos del sistema, con mayor control sobre su consumo y la posibilidad de beneficiarse económicamente de su participación.
A pesar de este potencial, el despliegue efectivo de los servicios de flexibilidad en España todavía enfrenta barreras importantes. En el ámbito regulatorio, persisten vacíos en la normativa del almacenamiento distribuido y en el desarrollo pleno de la figura del agregador independiente, así como en la regulación comercial de tecnologías como el Vehicle-to-Grid (V2G).Desde el punto de vista técnico, los requisitos actuales de medición y verificación suponen un desafío relevante. En muchos mercados se exige información en tiempo real cada 12 segundos, independientemente de la naturaleza del servicio prestado. Este enfoque, diseñado originalmente para generación convencional, puede resultar desproporcionado para recursos distribuidos de pequeña escala y desincentivar su participación.
Si queremos que la flexibilidad despliegue todo su potencial, es necesario adaptar tanto el marco regulatorio como los criterios técnicos a la realidad de un sistema cada vez más distribuido y digitalizado. De lo contrario, corremos el riesgo de mantener estructuras pensadas para un modelo energético del pasado, en lugar de facilitar la evolución hacia uno más eficiente, sostenible y centrado en el consumidor


¿Podrías compartir algún ejemplo o proyecto concreto en el que estéis trabajando que refleje vuestro compromiso con la flexibilidad o la digitalización del sistema energético?
Uno de los ejemplos más claros de nuestro compromiso con la flexibilidad y la digitalización es la tarifa Intelligent Octopus Go, nuestro modelo de carga inteligente para vehículos eléctricos. Lanzada en 2022 en Gran Bretaña, Intelligent Octopus permite poner en valor la demanda flexible de recursos domésticos, desplazando automáticamente el consumo eléctrico a los momentos en los que la energía es más limpia y más barata. En el caso de Intelligent Octopus Go, el sistema optimiza la carga del vehículo eléctrico fuera de las horas punta, lo que puede reducir los costes de recarga hasta en un 70% y, al mismo tiempo, contribuir a la estabilidad de la red. Más allá de ser una tarifa, se trata de una solución tecnológica que conecta miles de activos domésticos (vehículos eléctricos, baterías o sistemas de climatización) y los gestiona de forma agregada como una planta de energía virtual. A nivel internacional, el programa cuenta con más de 400.000 clientes y gestiona más de 2 GW de flexibilidad, participando activamente en distintos mercados eléctricos y aportando servicios reales al sistema.
En España lanzamos Intelligent Octopus a finales de 2024 y ya estamos gestionando de forma inteligente más de 5.000 vehículos eléctricos y un centenar de baterías domésticas. Es un ejemplo tangible de cómo la digitalización permite transformar activos individuales en recursos que aportan valor colectivo.Este tipo de soluciones demuestran que la flexibilidad no es un concepto teórico: ya es una realidad que reduce costes para el consumidor, facilita la integración de renovables y acelera la transición hacia un sistema energético más inteligente y descarbonizado.

¿Qué enfoque tiene Octopus Energy respecto de la flexibilidad y participación del consumidor?
Nuestro enfoque parte de una idea muy sencilla: la flexibilidad solo funcionará a gran escala si es fácil para las personas. El consumidor no tiene que convertirse en experto energético; la tecnología debe hacer el trabajo complejo y ofrecer señales claras, ahorro y una experiencia sencilla. Por eso trabajamos en dos grandes líneas: flexibilidad manual, donde el cliente decide activamente cuándo consumir, y flexibilidad automática, donde la tecnología optimiza el consumo por él. En el ámbito de la flexibilidad manual, diseñamos tarifas con señales de precio claras y comprensibles. Un ejemplo es SunClub, que diferencia entre horas solares y no solares para incentivar el consumo cuando hay más generación renovable. De forma natural y sin complejidad, nuestros clientes desplazan alrededor de un 10% de su consumo a las horas solares.
También impulsamos programas como Saving Sessions, donde invitamos a los clientes a reducir o desplazar su consumo en momentos concretos en los que el sistema lo necesita. En España ya participan más de 100.000 clientes, logrando reducciones superiores al 14% durante los eventos. Lo relevante no es solo el ajuste de consumo, sino que compartimos con ellos el valor económico generado, convirtiéndolos en participantes activos del sistema. En paralelo, apostamos por la flexibilidad automática a través de soluciones como Intelligent Octopus, que optimiza de forma remota la carga de vehículos eléctricos y la gestión de baterías domésticas.
Actualmente, como he comentado anteriormente, gestionamos de manera inteligente 5.000 vehículos eléctricos y más de 100 baterías en España, desplazando el consumo a momentos de mayor disponibilidad renovable e incluso exportando energía en horas punta cuando el sistema lo requiere.Este modelo transforma progresivamente al consumidor en prosumer: no solo consume energía, sino que puede generarla, almacenarla, desplazarla y aportar valor al sistema. Nuestro objetivo es que esa participación sea sencilla, transparente y económicamente atractiva. Porque la transición energética no depende solo de instalar más renovables, sino de que millones de personas puedan participar en el sistema de una forma fácil y beneficiosa.
¿Qué tecnologías utiliza Octopus Energy para facilitar la gestión de la demanda?
Nuestra aproximación a la gestión de la demanda combina simplicidad para el usuario y sofisticación tecnológica en segundo plano. Por un lado, no siempre es necesaria una infraestructura compleja para activar la flexibilidad. Programas como las Saving Sessions demuestran que, con señales claras e incentivos adecuados, miles de clientes pueden ajustar su consumo en momentos concretos y aportar valor al sistema sin necesidad de automatización avanzada. La clave está en facilitar la participación y hacerla comprensible.
Por otro lado, para la gestión automática y a gran escala activos flexibles, contamos con nuestro propio sistema tecnológico de gestión energética. Esta plataforma nos permite conectar, monitorizar y optimizar en tiempo real miles de dispositivos distribuidos (vehículos eléctricos, baterías domésticas o sistemas de climatización) y gestionarlos de forma agregada como si fueran una única planta virtual. Nuestra tecnología se basa en estándares abiertos y en la integración mediante APIs, lo que facilita la interoperabilidad con distintos fabricantes y dispositivos. Esto es esencial para escalar la flexibilidad en un entorno cada vez más digitalizado y descentralizado.
Además, participamos activamente en iniciativas sectoriales como el Proyecto Mercury, cuyo objetivo es avanzar hacia estándares comunes que permitan que los recursos flexibles sean plenamente interoperables en todo el ecosistema energético. La estandarización es un paso clave para evitar desarrollos a medida, reducir barreras técnicas y acelerar el despliegue de soluciones de flexibilidad. En definitiva, utilizamos tecnología propia para gestionar la complejidad del sistema, pero con un objetivo muy claro: que para el usuario la experiencia sea sencilla, transparente y orientada al ahorro, mientras que para el sistema eléctrico suponga una herramienta eficaz de optimización y estabilidad.
¿Cómo colabora Octopus Energy con otros actores del sector para promover la flexibilidad?
En Octopus Energy sabemos que la transición energética es un camino que no podemos recorrer solos. La flexibilidad de la demanda y la digitalización del sistema requieren coordinación, diálogo y colaboración entre todos los actores: empresas, reguladores, operadores de red, centros de investigación y, por supuesto, los propios consumidores. Solo trabajando juntos podemos diseñar un sistema eléctrico eficiente, seguro, 100% renovable y centrado en las personas. Por eso nuestra colaboración se articula en dos niveles complementarios. Por un lado, participamos activamente en asociaciones sectoriales estratégicas como ENTRA, y por otro, desde hace varios años organizamos los encuentros internacionales Flexible Futures, un foro profesional que reúne a operadores de red, académicos, investigadores y empresas del sector.
Este espacio permite compartir experiencias, debatir soluciones y generar consensos sobre cómo desplegar la flexibilidad de manera efectiva en los sistemas eléctricos, al tiempo que empoderamos al consumidor para que participe activamente en la transición energética. Gracias a estos encuentros, Octopus Energy promueve la innovación colaborativa y consolida un ecosistema que acelera la adopción de recursos flexibles y tecnologías digitales en toda Europa.