
En esta nueva entrega de Energía ENTRA, la sección del blog de ENTRA donde damos voz a nuestros socios, hablamos con Joana Alsina, responsable de Desarrollo de Negocio e Innovación en Nexus Energía.
¿Cuál es la actividad principal de vuestra empresa y cómo encaja dentro del ecosistema energético actual?
Llevamos más de 25 años de trayectoria, impulsando una forma más consciente y eficiente de relacionarse con la energía. Acercamos electricidad y gas a hogares, empresas e instituciones desde una perspectiva responsable y sostenible. Acompañamos a organizaciones que buscan reducir su impacto y reforzar su competitividad.
En este sentido, ofrecemos soluciones que facilitan la transición energética y la gestión inteligente del consumo energético.
Como grupo, somos más de 230 empleados que operamos en España, Portugal, México e Irlanda y gestionamos más de 16 TW de energía para acercar a cada cliente nuevas oportunidades de eficiencia y valor. En España somos la novena comercializadora a nivel nacional y la tercera comercializadora independiente. Además, somos los primeros representantes de energía solar y referentes en representación y optimización de activos renovables en los mercados energéticos.
¿Qué os motivó a uniros a ENTRA y qué papel esperáis desempeñar dentro de la coalición?
En Nexus Energía somos una compañía firmemente comprometida con la transición energética y con el desarrollo de soluciones que faciliten una integración eficiente de los recursos energéticos distribuidos, generando valor tanto para el sistema como para los consumidores. Estamos convencidos de que la flexibilidad y la agregación serán pilares esenciales del nuevo modelo energético, y de que su despliegue requiere un marco regulatorio adecuado y una visión alineada entre todos los agentes del sector.
Nuestra decisión de unirnos a ENTRA nace precisamente de esa convicción: creemos en la importancia del trabajo colaborativo y del diálogo constructivo para avanzar hacia un sistema más flexible, eficiente y sostenible. Queremos aportar nuestra experiencia, participar activamente en el intercambio de conocimiento y contribuir a la elaboración de propuestas que ayuden a afrontar los retos y aprovechar las oportunidades que el sector tiene por delante para caminar hacia un modelo energético más innovador, dinámico y orientado al beneficio del conjunto de la sociedad.


Desde vuestra perspectiva, ¿por qué es clave la flexibilidad para el sistema eléctrico del futuro y qué barreras veis actualmente para el despliegue efectivo de los servicios de flexibilidad en España?
La flexibilidad es esencial para el sistema eléctrico del futuro porque permite integrar de manera eficiente los recursos energéticos distribuidos, gestionar la variabilidad de las renovables y aportar equilibrio al sistema sin depender únicamente de nueva capacidad de generación. Aunque España ha avanzado en esta dirección, especialmente con la reciente aprobación del Reglamento General de Suministro y Contratación que introduce la figura del agregador independiente, todavía existen retos por superar para su despliegue efectivo: es necesario garantizar el acceso de la demanda y el almacenamiento a todos los mercados de forma transparente, adaptar los requisitos de entrada a estos nuevos actores de mercado, y definir un mecanismo de compensación justo entre agregador y comercializadora por la energía flexibilizada. Para que la demanda deje de ser un actor pasivo y pueda contribuir de forma plena al equilibrio del sistema, es imprescindible completar la transposición de la Directiva 2019/944 y asegurar que el contrato de suministro no se convierta en un freno a la innovación en servicios de flexibilidad.
¿Podrías compartir algún ejemplo o proyecto concreto en el que estéis trabajando que refleje vuestro compromiso con la flexibilidad o la digitalización del sistema energético?
Un caso de éxito claro es la empresa gallega Distribuciones Monteverde, donde a través de nuestro servicio Nexus Flex, hemos monitorizado y controlado los equipos de frío industrial y hemos conseguido reducir la factura un 6% de forma inmediata simplemente modulando el consumo según los precios de OMIE, sin afectar a la producción. Esto es lo más importante: este servicio garantiza en todo momento que no habrá ninguna afectación en el proceso productivo. Con casos como este, en los que la flexibilidad proviene del propio proceso, o con otros en los que, por ejemplo, aprovechamos la flexibilidad de la batería, estamos construyendo un porfolio de clientes flexibles a los que ayudar sacando el máximo provecho de las oportunidades del mercado.

Nexus Energía cuenta con una amplia experiencia como comercializadora y agregador en el mercado eléctrico. ¿Cómo estáis integrando la flexibilidad en vuestra propuesta de valor para clientes y sistema?
En Nexus Energía estamos integrando la flexibilidad como un pilar central de nuestra propuesta de valor, tanto para los clientes como para el sistema eléctrico. A través de nuestro servicio de flexibilidad de la demanda, NexusFlex, actuamos como agregador y contamos con un socio tecnológico, Bamboo Energy, que nos aporta la tecnología necesaria para monitorizar y controlar los activos flexibles. Esto nos permite aprovechar la flexibilidad de dos formas complementarias: generando ahorros al adaptar el consumo a las horas más económicas del mercado, y generando ingresos participando en mercados de flexibilidad y modulando el consumo en función de las necesidades de la red.
Además, contamos con un centro de control propio y con experiencia acreditada en los mercados de ajuste, incluyendo una zona de regulación secundaria habilitada con activos renovables, principalmente solares y también eólicos, lo que nos permite integrar de forma eficaz a nuestros clientes flexibles en estos mercados. Actualmente gestionamos ya más de 100 MW en el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD). Y, buscando maximizar todas las oportunidades, estamos impulsando iniciativas de almacenamiento térmico, que no solo contribuyen a la descarbonización industrial mediante la reducción del uso de gas, sino que añaden una capa adicional de flexibilidad al almacenar calor generado con electricidad en momentos de precios favorables para utilizarlo cuando los costes energéticos son más elevados.
Para impulsar y ser pioneros en la optimización de baterías frontâofâtheâmeter (BEES), hemos firmado una alianza estratégica con Enspired, empresa líder en este mercado en Europa, y hemos lanzado una solución integral para la optimización multimercado de activos, tanto hibridados como standâalone, basada en un algoritmo de IA probado en el mercado europeo. Esto nos permite maximizar los ingresos en los mercados de corto plazo (intradiarios y servicios de balance) de forma totalmente automatizada.
¿Qué papel puede desempeñar un agregador como Nexus Energía en la activación de la demanda y en los mercados de flexibilidad en España?
Un agregador como Nexus Energía puede desempeñar un papel decisivo en la activación de la demanda y en el desarrollo de los mercados de flexibilidad en España. Más allá de la tecnología —que ya existe y está madura—, el reto real está en ayudar a que los consumidores, especialmente industriales y grandes terciarios, entiendan el cambio de paradigma: la energía deja de ser un coste fijo y pasa a ser un recurso gestionable. Muchas empresas siguen priorizando la continuidad absoluta del proceso productivo sin conocer que existen márgenes de flexibilidad, como la inercia térmica o la gestión inteligente de cargas, que permiten participar en los mercados sin afectar a la producción. Nuestro papel como agregador es precisamente demostrar con datos reales que ser flexible no es un riesgo, sino una ventaja competitiva. La flexibilidad es, en cierto modo, la nueva eficiencia energética.
En este sentido, los agregadores actuamos como un verdadero facilitador: simplificamos la complejidad tecnológica y regulatoria para traducirla en ahorros directos y nuevos ingresos para el cliente. Aportamos monitorización, control, modelos predictivos y experiencia operando en mercados, pero también pedagogía y acompañamiento, porque aún falta confianza e incentivos para que la industria adopte plenamente la flexibilidad. Con este enfoque, Nexus Energía puede acelerar la activación de la demanda, impulsar la participación en los mercados y ayudar a que los consumidores se conviertan en actores clave de un sistema eléctrico más eficiente, dinámico y sostenible.
De este modo, los consumidores pasan de ser actores pasivos para desempeñar un papel clave, controlando sus costes y contribuyendo a la eficiencia y resiliencia del sistema.
Desde vuestra experiencia operando en mercados mayoristas y servicios de ajuste, ¿qué cambios regulatorios consideráis prioritarios para acelerar el despliegue de la flexibilidad?
Desde nuestra experiencia para acelerar el despliegue real de la flexibilidad en España es imprescindible abordar una serie de cambios regulatorios prioritarios. Aunque la reciente aprobación del Reglamento General de Suministro, Comercialización y Agregación —que introduce la figura del agregador independiente— supone un avance significativo, aún persisten dos grandes retos estructurales. En particular, vemos tres ámbitos donde se tendría que actuar.
En primer lugar, un marco normativo completamente operativo y coordinado. Pese al progreso del RD 88/2026, aún falta su desarrollo mediante resoluciones de la CNMC y REE, procedimientos de operación y normas específicas que definan en detalle cómo debe integrarse el agregador en todos los mercados y cómo se gestionará la información entre agentes.
En segundo lugar, un mecanismo de compensación justo, transparente y estable.
Hoy, el modelo de compensación propuesto entre agregadores y comercializadoras sigue siendo insuficiente. La propuesta actual plantea un cálculo basado en un porcentaje del precio del mercado diario, pero está pendiente de definición final y genera incertidumbre para la viabilidad del negocio de agregación y su impacto en las comercializadoras. Sin un mecanismo estable y predecible, será difícil atraer inversión y escalar la flexibilidad.
Y en tercer lugar, señales de precio claras y estables para incentivar la participación. Las inversiones solo llegan si hay retorno previsible. Necesitamos señales económicas que reflejen el valor real de la flexibilidad minuto a minuto, así como mecanismos de capacidad u otros incentivos que premien a quienes realmente aportan valor a la red.
En definitiva, España avanza, pero el despliegue masivo de la flexibilidad requiere completar la transposición efectiva de la Directiva 2019/944, asegurando que la demanda actúe en igualdad de condiciones con la generación, que el agregador independiente pueda operar sin fricciones y que los consumidores tengan libertad real para participar activamente en los mercados. Solo así podremos desbloquear todo el potencial que la flexibilidad aporta a un sistema eléctrico más eficiente, resiliente y competitivo.

Mirando al futuro, ¿cómo imagináis la evolución del rol de las comercializadoras en un sistema eléctrico más descentralizado, digitalizado y flexible?
Con la mirada puesta al futuro, creemos que el rol de las comercializadoras evolucionará de manera profunda en un sistema eléctrico cada vez más descentralizado, digitalizado y flexible. Las comercializadoras dejaremos de ser simples intermediarias que suministran energía o representan activos renovables en el mercado para convertirnos en actores capaces de gestionar, coordinar y optimizar activos energéticos distribuidos con inteligencia.
Este es precisamente el camino que estamos recorriendo en Nexus Energía. Nuestro Plan Estratégico 2026â2030 refleja esta transformación: más que un plan de crecimiento supone una evolución decisiva de nuestro modelo de negocio hacia el rol de ‘Smart Energy Partner’. Esto significa pasar de vender energía a gestionar flexibilidad, datos, almacenamiento, generación distribuida y nuevos servicios basados en inteligencia artificial y previsión avanzada. En un sistema donde los consumidores serán cada vez más activos —produciendo, almacenando y modulando su consumo— las comercializadoras nos convertiremos en facilitadores clave, integrando estos recursos para maximizar su valor tanto para el cliente como para el sistema eléctrico.